Ariel Vallejo, el propietario de Sur Finanzas, volvió a quedar bajo la lupa judicial tras conocerse que cerró seis empresas que había abierto en Miami entre el 10 y el 24 de octubre. Los cierres se concretaron en diciembre, en simultáneo con el avance de una investigación en Argentina por presunto lavado de dinero. La sincronía entre ambos movimientos encendió nuevas sospechas sobre el origen y destino de sus fondos.

El veloz crecimiento económico de Vallejo también forma parte de las incógnitas que analiza la Justicia. En apenas cuatro años pasó de manejar un pequeño negocio barrial a exhibir un patrimonio abultado y de alto perfil. Ese ascenso estuvo fuertemente impulsado por su desembarco en el fútbol, especialmente como sponsor de Barracas Central, vínculo que lo posicionó en círculos de poder y generó interrogantes sobre el origen del capital invertido.

El entramado de empresas creadas y luego desactivadas en tiempo récord, tanto en Argentina como en el exterior, es hoy uno de los focos principales de la investigación. La apertura de múltiples sociedades en Miami y su cierre casi inmediato despertaron sospechas de maniobras destinadas a mover o disimular activos. Los investigadores buscan determinar si estas estructuras fueron utilizadas para canalizar fondos irregulares o encubrir operaciones financieras.

La causa, que se encuentra en pleno desarrollo, ahora avanza sobre movimientos bancarios, vínculos comerciales y posibles asociaciones ligadas al mundo del fútbol. La Justicia espera que el análisis de estas transacciones permita esclarecer el crecimiento patrimonial de Vallejo y definir si existieron delitos financieros. Mientras tanto, el caso continúa generando repercusiones en el ámbito deportivo y judicial.

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