La decisión de Gustavo Valdés de no competir por la conducción nacional abrió paso a la postulación del joven intendente santafesino Leonel Chiarella, impulsado por el sector Provincias Unidas. En medio de tensiones internas y visiones contrapuestas sobre el rol del radicalismo frente al gobierno de Javier Milei, el partido se prepara para un plenario clave este viernes.
La Unión Cívica Radical elegirá un nuevo presidente este viernes en el Plenario de Delegados que se realizará en la sede de Alsina 1786. La principal novedad es la renuncia de Gustavo Valdés a ser candidato, pese a que distintos sectores lo consideraban el sucesor natural de Martín Lousteau. Su decisión dejó el camino despejado para que Provincias Unidas, el espacio que integran referentes como Maximiliano Pullaro, impulse a un nombre que representa renovación generacional dentro del partido: Leonel Chiarella, intendente de Venado Tuerto, reelecto con el 83% de los votos.
La postulación de Chiarella nació tras días de negociaciones y un operativo clamor en redes sociales para convencer a Valdés, encabezado por la senadora Gabriela Valenzuela y otros dirigentes nacionales. Sin embargo, el correntino fue categórico: no quería quedar atrapado en las tensiones internas del radicalismo ni cargar con lo que definió como la “papa caliente” que supone la conducción del Comité Nacional. Su postura reflejó el complejo escenario del partido, que hoy convive con múltiples líneas y estrategias superpuestas.
La disputa de fondo excede los nombres: se trata de definir qué perfil tendrá la UCR frente al Gobierno nacional. Mientras el sector de Gerardo Morales y Lousteau afirmó que la posición natural del radicalismo es la que representa Provincias Unidas, más distante del oficialismo, Alfredo Cornejo sostiene que el partido comparte electorado con Javier Milei y que ubicarse en la vereda opositora sería contraproducente. Los resultados en Mendoza fortalecen su tesis, profundizando el debate estratégico hacia adelante.
Frente a este escenario, la candidatura de Chiarella aparece como el punto de consenso para quienes buscan modernizar la estructura partidaria y proyectar una UCR con liderazgo territorial fuerte. Con 36 años y una gestión municipal valorada, reúne el respaldo de Pullaro, de los gobernadores de Provincias Unidas e incluso del propio Valdés. Si se confirma su elección, el radicalismo dará un giro generacional en medio de uno de los momentos de mayor redefinición política de su historia reciente.






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