Un tribunal civil y comercial determinó la responsabilidad profesional de un facultativo que dejó una gasa en el cuerpo de una mujer durante una operación quirúrgica.
Un fallo judicial de gran trascendencia para el ámbito de la salud puso fin a una larga demanda por errores durante una cirugía. Bajo la carátula de negligencia en el quirofano, se conoció que la justicia condeno a un medico por olvidar una gasa en el abdomen de una paciente tras una intervención de rutina. La mujer afectada sufrió dolores crónicos e infecciones recurrentes durante meses, hasta que un nuevo estudio de imagen detectó la presencia del objeto extraño en su interior. La sentencia obliga al profesional y al centro asistencial involucrado a pagar una indemnización millonaria por daños y perjuicios, además de los costos de la segunda operación reparadora. Los magistrados consideraron que el cirujano no cumplió con los protocolos básicos de recuento de material antes de cerrar la herida, incurriendo en una falta grave a su deber de cuidado. Este caso reaviva el debate sobre la seguridad del paciente y los mecanismos de control dentro de los quirófanos públicos y privados del país. La defensa del médico intentó argumentar que se trató de una complicación técnica, pero las pruebas periciales fueron determinantes para confirmar el descuido humano. La damnificada expresó su alivio tras años de padecimientos físicos y legales.






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