La ex presidenta desplazó a Sergio Berni como interventor y designó a Pablo Kosiner, dirigente cercano al ex gobernador salteño.
La decisión se tomó en una reunión partidaria encabezada por Cristina Fernández de Kirchner, quien resolvió desplazar a Sergio Berni como interventor del Partido Justicialista de Salta y designar en su lugar a Pablo Kosiner, dirigente cercano a Juan Manuel Urtubey. El movimiento se produjo tras el quórum y el respaldo que dieron diputados salteños a la reforma laboral en la última sesión de la Cámara baja.
Kosiner, ex diputado nacional y hombre de confianza de Urtubey, asumirá ahora la conducción del PJ salteño en un contexto de fuerte tensión interna. En el kirchnerismo cuestionan que legisladores que ingresaron por listas peronistas acompañen iniciativas impulsadas desde el oficialismo, y consideran que esa postura desdibuja el posicionamiento partidario.
En ese marco, comenzaron a circular pedidos de revisión de la situación partidaria de los diputados Pablo Outes y Yolanda Vega, vinculados al gobernador Gustavo Sáenz, quienes dieron quórum y votaron a favor del proyecto. Desde sectores internos reclaman avanzar con sanciones o incluso expulsiones, en línea con antecedentes recientes en otras provincias.
El reordenamiento del PJ en Salta profundiza la fractura entre el kirchnerismo y los gobernadores que mantienen una relación institucional con la Casa Rosada. Con la designación de Kosiner, el espacio que responde a Urtubey recupera centralidad en la estructura partidaria provincial, en medio de una disputa que combina posicionamiento político y control territorial.






Deja un comentario