Una fiesta con alrededor de 30 personas fue desalojada luego de reiteradas denuncias de vecinos por ruidos molestos. El operativo se realizó durante la madrugada.
Las autoridades acudieron al lugar tras recibir múltiples llamados alertando por el volumen elevado y las molestias generadas en la zona.
El procedimiento terminó con la interrupción del evento y la identificación de los asistentes. No se reportaron incidentes graves durante el operativo.
El episodio volvió a poner en debate la convivencia urbana y los reclamos vecinales vinculados a fiestas clandestinas o reuniones masivas.






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