El director ejecutivo de PAMI, Esteban Leguízamo, explicó que el caso fue detectado gracias a las auditorías que realiza el instituto y que ya está siendo investigado por la justicia.

PAMI rescindió el contrato de un cardiólogo de la localidad santafesina de Acebal luego de detectar que había facturado prestaciones que nunca había realizado, inclusive a afiliados que ya habían fallecido.

Sobre el afiliado en cuestión, Leguízamo detalló: «Ha hecho prestaciones a un afiliado, sí, que había fallecido y que tampoco era de esa jurisdicción, era de Córdoba, como prestaciones que exceden el límite de atención que tiene una persona».

También en el marco de la causa judicial se encontraron durante el allanamiento ampollas de fentanilo ya utilizadas y ampollas de clorhidrato de morfina, además de insumos y elementos que habrían sido desviados del canal lícito de comercialización.

Leguizamo enmarcó el hallazgo en el marco de las auditorías permanentes que realiza el Instituto: «A raíz de que nosotros revitalizamos toda la gerencia de auditoría y empezamos a hacer todos estos controles, empiezan a aparecer todos estos desvíos que básicamente se puede resumir en que son prestaciones que se cobran y que no eran realmente dadas».

Por último, aclaró que no se trata de una práctica generalizada entre los prestadores: «son 8.000 médicos de cabecera que tenemos, entonces no son los 8.000, pero hemos encontrado y hemos dado además ya 70 bajas de contratos por otras irregularidades».

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