La Bolsa de Cereales de Buenos Aires ha alertado sobre un período de siete días caracterizado por condiciones meteorológicas adversas para la agricultura. Lluvias escasas, riesgo de heladas y temperaturas máximas de hasta 40 grados configurarán un escenario desafiante para los productores del país.
Las precipitaciones serán el primer problema. No solo serán pocas, sino que además su distribución será muy concentrada: caerán principalmente sobre el norte del área agrícola, dejando sin cobertura hídrica adecuada a la mayor parte de la región productiva. Esto profundizará el estrés hídrico en sectores que ya pueden enfrentar déficit de agua.
La irrupción de aire frío desde el sur generará un descenso pronunciado de las temperaturas, creando condiciones propicias para heladas en zonas serranas y de mayor elevación. Este fenómeno climático representa una amenaza concreta para cultivos en estados vegetativos sensibles a bajas temperaturas.
En contraste, durante el día las temperaturas ascenderán hasta alcanzar máximas de 40 grados, generando estrés por calor. Este vaivén entre extremos fríos nocturnos y calores diurnos intensos acelera la deshidratación del suelo y de las plantas, multiplicando el efecto adverso de la sequía.
Para el sector productivo, la próxima semana demandará atención permanente. Quienes cultiven en zonas donde se concentren las lluvias tendrán mejor posición relativa, mientras que el resto deberá implementar estrategias conservadoras de riego y manejo para minimizar pérdidas ante este escenario meteorológico desfavorable.
Imagen: Lucas Pezeta / Pexels – Con informacion de Clarín Rural





Deja una respuesta